Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘libro’

Si bien es un libro feminista, ya que relata la desilusión y la humillación de un mujer que como muchas de ellas están condenadas a una vida gris y triste con el fin de que haya armonía en la familia, no lo es del todo, puesto que el rebelarse a esa vida no lleva a la protagonista al éxito y a la liberación, sino a una vida en la marginalidad.

María Barbal recoge en su nuevo libro, traducido ahora al castellano, el caso de la indigente quemada en un cajero de Barcelona.

Es un hermoso relato, casi poético, pero duro y desgarrado. Digno de ser leído, pero de una crítica dura y sin remilgos.

Read Full Post »

carta ALDO invitacion presentacion

Read Full Post »

La lectura en peligro

Por Bibliotecario

En el año 2004 la National Endowment of the Arts Survey de los Estados Unidos, realizó una encuesta a nivel nacional sobre las prácticas lectoras de sus ciudadanos, y las conclusiones fueron sintetizadas en un título conciso y extraordinariamente significativo: “La lectura en peligro“.

Las conclusiones del estudio y la encuesta pueden resumirse en el siguiente decálogo:

1. El porcentaje de los adultos norteamericanos que leen literatura ha descendido dramáticamente en los últimos veinte años.
2. El descenso en la lectura de ficción es paralelo a un descenso generalizado de toda clase de lectura.
3. La proporción de ese descenso es cada vez más acusada y está acelerándose.
4. Las mujeres leen más literatura que los hombres pero, en cualquier caso, se documenta un descenso acusado en ambos grupos.
5. La lectura de ficción está descendiendo en todos los grupos raciales, blancos, afroamericanos e hispanos.
6. La lectura está descendiendo en todos los niveles educativos.
7. La lectura está descendiendo en todos los grupos de edad.
8. El descenso más acusado en los niveles de lectura se documenta en los grupos más jóvenes de edad.
9. El descenso en la lectura presagia una acusada erosión en la participación cultural y cívica.
10. El descenso en la lectura está correlacionado con un uso creciente de todas las variedades de medios electrónicos, incluyendo Internet, videojuegos y dispositivos digitales portátiles.

El problema, como he querido resaltar en alguna ocasión haciéndome eco de los expertos más acreditados, no es que dejemos o no de leer o que leamos de otra manera sino cuáles serán las consecuencias -cognitivas, intelectuales, cívicas y democráticas- que tendrá ese descenso incesante de la lectura. Toda nuestra memoria está proyectada hacia el exterior gracias a los soportes digitales, de manera que no es para nadie ya un secreto que sufrimos una atrofia generalizada de esa capacidad; ya no leemos secuencialmente sino que seguimos la dirección siempre oscilante y anárquica de los hiperenlaces; el exceso de información potencia nuestas capacidades de procesamiento y discriminación, de los lóbulos frontales de nuestro cerebro, en aparente detrimento del recogimiento y la reflexión necesarios para que el conocimiento se asiente; la disponibilidad cuasi infinita de diversos conocimientos en la red nos proporciona la acreditada ficción de que poseemos ya ese conocimiento por el mero hecho de resultar accesible, pero existe una distancia insalvable entre la página de resultados de un buscador y la comprensión que alcancemos de los hechos que buscamos.

La cuestión no es demonizar o no los soportes y medios digitales, cosa que no me propongo, sino reflexionar sobre los peligros que la capacidades y competencias asociados a la lectura corren -como el informe norteamericano anuncia- en un entorno que no las necesita ni las cultiva.

Fuente: Los futuros del libro

Read Full Post »

Prohibido leer

Por Bibliotecario

Todos deberían saber que leer, como fumar, tiene sus riesgos:

1.- Quienes leen mucho acaban ciegos. Primero son esas gafitas de intelectual, luego las de culo de vaso y acabas como Galdós o Borges, contratando a una tierna manceba que te lea a los pies de la cama.

2.- Quienes leen mucho acaban trastornados. Como don Quijote, o Cela. Una alumna mía me decía que hay por ahí un tonto ambulante que se quedó así de tanto estudiar. Al parecer se tomaba todo tipo de psicotrópicos para mantenerse despierto mientras leía y leía.

3.- Leer agota tu economía. Los libros son caros y no se pueden bajar con el emule. Los que están en internet son clásicos y por tanto largos, así que si los lees en la pantalla todavía te quedas más ciego (ver punto 1).

4.- Leer complica la vida doméstica. Acumular libros se convierte en una obsesión que requiere espacio, metros de estanterías desordenadas, dolorosas cajas en el trastero, mesitas de noche polvorientas… Con la amenaza de cónyuges o hijos: Elige, los libros o nosotros. Y esa pregunta estúpida de las visitas no lectoras: ¿Te los has leído todos?

5.- Leer complica la vida amorosa. ¿Todavías estás leyendo? Pues me duermo…

6.- La lectura suele ser fuente de toda infelicidad. Quienes no leen no tienen más punto de vista que el que les ofrece su cadena de televisión habitual, su peluquero, su estanquera o su compañero de cañas. No necesita contrastar visiones distintas de un hecho, ni ponerse en lugar del otro. Asume que la realidad es plana. Y es feliz.

7.- Los libros generan frustración. La lectura te muestra vidas que nunca llegarás a vivir y lugares que nunca conocerás. Te permite imaginar a los personajes y lugares de las historias del modo que tú quieres. Luego vienen los de Hollywood y te plantan al guapo de turno en unos paisajes de Nueva Zelanda que te cagas, y ya está, tu gozo imaginado en un pozo, porque cómo les explicas tú a los espectadores de la sala que lo que tú habías imaginado era mejor.

8.- La lectura es algo lento y repetitivo. A ver, ¿qué ha cambiado en la lectura en los últimos dos o tres milenios? ¿Leemos más rápido? ¿Se lee a través, renglón sí, renglón no? Nada. Siempre igual, una línea detrás de otra. Y encima hay que esperar más de una hora (una semana, un mes) para que nos cuenten el encuentro amoroso de una pareja, el remordimiento por un crimen, la frustración por una vida anodina, la conquista de una libertad.

9.- Leer no sirve para obtener admiración. Por si alguien no se ha enterado, ser buen lector no cotiza en la bolsa de la vida social. Que alguien cite a buenos lectores que salgan en la tele: … (silencio prolongado). Antes, con lo de mayo del 68 y todo eso, aún se ligaba citando a Camus, a Brecht, a Quevedo. Pero ahora, como no cites a Jaime Peñafiel…

10.- La lectura no está al alcance de todos. Digan lo que digan, el placer de leer está reservado a unos pocos. Son esos pocos los que gozan casi pecaminosamente cuando descifran un clásico, cuando sienten las pasiones que se imaginaron hace siglos para que les lleguen a ellos casi en exclusiva, cuando se quedan varios días en estado de shock después de leer buenas novelas, cuando se estremecen leyendo un poema, cuando lloran o ríen entre líneas, cuando recomiendan furtivos lecturas que no se venden en Carrefour, cuando no pueden salir de casa sin un libro en el bolsillo, cuando miden sus vidas por los libros que leyeron en cada época… Son una élite, peligrosa y exquisita, que procura captar miembros para su secta, pero que también sabe que muy pocos serán los elegidos. ¿Lo eres tú?

Antonio Solano

http://repasodelengua.blogspot.com/

Read Full Post »

Por Escribiente

La fuga de Pascal BlanchetA simple vista, La Fuga es un apresurado resumen de la vida. Un retrato de la brevedad de la existencia a través de las vivencias de un músico de jazz.
A simple vista.
Pero veamos este libro de otra forma. Nada más abrir la primera página, detengámonos en lo que vemos, hagamos que nuestra vista se comporte como la aguja de un antiguo gramófono y sigamos las elegantes líneas de Pascal Blanchet, convertidas en surcos en la página. ¿Lo oyen? Poco a poco lo vamos oyendo, ese rítmico compás de la batería Art Blakey que nos va marcando el paso de una línea a otra cuando, de repente, el piano de Oscar Peterson comienza a sonar y la voz de Sarah Vaughan se escucha de fondo, envolviéndolo todo y llevándonos por la página. Y a partir de aquí, dejémonos llevar por esa música que nos llega en forma de imágenes, que hablan de amor a la música y de amor a la vida, de los momentos que forman el álbum de fotos de nuestra vida. En poco más de un centenar de páginas, Blanchet logra una extraña unión de imposibles: imágenes que evocan música, ilustraciones que se animan y conforman secuencias de dinámica propia, bitonos que explotan en un arcoiris. Una especie de eclosión sinestésica donde los sentidos se confunden y entrelazan para conseguir una experiencia única. Lo que debería ser una seguido de ilustraciones a toda página, estáticas, toma vida y movimiento, quizás avivadas por el aliento del gran Al Hirschfeld, omnipresente, inspirador claro de esa línea refinada y delicada, que nos lleva entre algodones. La ausencia de palabras confirma tan sólo lo que estábamos viviendo: que La Fuga no es un libro para leer. Es un libro que se siente.
La preciosa y cuidada edición de Barbara Fiore sólo hace que acrecentar la experiencia sensitiva, incorporando a todo lo -cortamente-expresado el gozo del libro-fetiche.

Y no os perdáis la página web de Pascal Blanchet. Una preciosidad.

Álvaro Pons

(www.lacarceldepapel.com)


Read Full Post »

La página 69

Por Bibliotecario

¿Cómo elegir un libro?

Marshall McLuhan, el autor de La Galaxia Gutenberg, dijo en su día que su truco era leer la página 69 de un libro. Si esa página le gustaba, lo compraba. Y según cuenta, es una técnica que le funcionó en la gran mayoría de las ocasiones.

En este blog iremos subiendo la página 69 de diversos libros que quizás os animéis a leer. Luego nos contáis si este método funciona.

Read Full Post »