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Posts Tagged ‘escultura’

Por Escribiente

“Un día soñé una utopía: encontrar un espacio donde pudieran descansar mis esculturas y que la gente caminara entre ellas como por un bosque”.

Eduardo Chillida    

Eduardo Chillida (1924-2002), tuvo este sueño y el Chillida Leku fue la realización del sueño. En un principio el caserío Zabalaga, situado a pocos kilómetros de San Sebastián, fue adquirido por el y su mujer, Pilar Belzunce, para almacenar y “dejar madurar” las esculturas de gran formato para después ser vendidas o exponerlas por todo el mundo. Pero con el paso del tiempo y tras la restauración del caserío, Chillida Leku se va convirtiendo en un conjunto escultórico con entidad propia por lo que Chillida decide no venderlas y dejar sus creaciones en el lugar que “descansaban”. Es así como se forma este espacio, transformado en museo en la actualidad, en el que conviven naturaleza y escultura como si siempre hubiese sido así, como si el arte naciese de la tierra. Un lugar en el que se puede disfrutar plenamente de las esculturas (pueden ser tocadas, meterte en ellas, subirte y colgarte de alguna de sus formas).

En el interior del caserío se encuentran los trabajos de menor tamaño, en alabastro, papel, madera y otros materiales, pudiéndose comprobar el viaje creativo realizado hasta llegar a sus grandes obras de acero y hormigón, dándoles así un mayor valor y contenido. También allí, en la sala de proyecciones, se puede ver la forma de trabajar el acero en los altos hornos para poder moldearlo y realizar las esculturas de gran tamaño, muchas de las cuales se encuentran repartidas por todo el mundo. Personalmente, uno sitio mágico en el que se puede sentir el arte.

Más en la página del Museo Chillida Leku en la que se puede hacer una visita virtual y conocer parte de las obras expuestas.

Fotografías: Panorámica de Mngyver. Escultura del Museo Chillida Leku.

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“Big Man” de Ron Mueck

Por Escribiente

Big Man

“La pierna izquierda se adelanta a la derecha, el brazo izquierdo se eleva y se curva hasta que la mano casi toca el hombro y (…) el torso se curva sutilmente, la cabeza mira hacia su izquierda, manteniendo los ojos fijos en su objetivo, con el ceño fruncido. El rostro evidencia esta tensión contenida, además, con una mueca de odio y las aletas de la nariz bastante abiertas. El movimiento es contenido, centrípeto con líneas de fuerza que vuelven al bloque”. Wikipedia

Para los que hayáis seguido la descripción analizando la foto realizada por annulla os preguntaréis si es un problema de dislexia o que la fotografía está invertida. La explicación del “error” la tenéis pinchando en el link de wikipedia, aunque quizá la equivocación sea comparar el David de Miguel Ángel con el Big Man de Ron Mueck. Este artista comenzó trabajando para la industria cinematográfica haciendo marionetas y muñecos. Con el paso del tiempo empezó a realizar esculturas con una extremada precisión en los detalles y así fue como pasó a lo que se puede considerar “el mundo del arte”. Mueck juega con la escala para provocar al espectador (Big Man mide aproximadamente dos metros sentado, por lo que si se levantase se acercaría a los cuatro metros del David), unas veces aumentándola y otras reduciéndola, aunque lo que quizá impresione más sea el hiperrealismo (cabello, arrugas, lunares, color, poros de la piel) y la expresividad de los sentimientos de las esculturas (se dice que Big Man es el más perfecto retrato de la soledad humana). No sé si es comparable al David de Miguel Ángel por lo que espero que me saquéis del error. Creo que la experiencia de la contemplación de las dos esculturas por parte del público en general será muy diferente pero no sé si debido a las cualidades intrínsecas de las obras o a la “formación académica” que todos hemos sufrido a lo largo de nuestras vidas. Imagino que el espectador que ha estado haciendo cola varias horas en la Galería de la Academia de Florencia, cuando por fin se detiene ante el David confirmará todo aquello que ha estudiado y se convencerá de que está ante una grandiosa obra de arte y que ha merecido la pena la espera. Sin embargo al enfrentarse al Big Man, desnudo (la escultura y el espectador), sin prejuicios, los sentimientos serán otros, se atreverá incluso a valorar la calidad de la obra (algo inimaginable ante el David) y puede llegar incluso a pensar que no le gusta.

No sé, ya os digo, estoy hecho un lío ¿vosotros que opináis?

Más imágenes de las esculturas de Ron Mueck en flickr

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Por Bibliotecario

Escoged a un hombre y que venga contra mí. Si pudiere pelear conmigo y vencerme, nosotros seremos vuestros siervos; mas si yo prevaleciere sobre él y lo matare, vosotros seréis nuestros esclavos

Apareció de entre la multitud un pequeño muchacho, un pastor llamado David. Aquel muchacho metió la mano en el zurrón, saco una piedra, la puso en la honda y disparó. El gigante cayó fulminado en el suelo con un tremendo impacto de la piedra en medio de la frente. Corriendo, David se acercó a él, cogió su espada y decapitó al gigante Goliath.

Torso David de Miguel Angel

Durante siglos esta historia nos ha servido a todas las generaciones como ejemplo de valor, de seguridad, para darnos cuenta de que cualquier cosa, por muy grande y difícil que sea, podemos vencerla si nos lo proponemos. Esta misma historia, tiempo ha, cautivó también a los florentinos, quien veían en su figura un reflejo de las cualidades de Florencia. Valor para enfrentarse una pequeña república como era la florentina, a toda una república italiana, y belleza, la que tiene Florencia en cada uno de los rincones de la ciudad.

El 13 de septiembre de 1501, David, el rey de Israel, quedó ligado a la historia de Florencia para siempre.

Pero no fue ésta la idea original. La enorme piedra de mármol que llevaba años (desde mediados del siglo XV) almacenados en la propiedad del Arte de la Lana (gremio de tejedores de Florencia) era conocida como “el gigante”, antes incluso de ser tallada. Estaba destinada a escultura de algún profeta para la catedral de Santa María del Fiori. Era la época del papado de Alejandro VI, el papa Borgia; era la época justo posterior a la caída de los Medici en Florencia; era la época en que la estrella de un conocido artista toscano empezaba a brillar: Miguel Angel Buonarroti.

Sin embargo, aquella piedra no fue a parar en primer lugar a las manos de Miguel Angel. Fue Agostino di Duccio quien afrontó tamaña tarea. Era el año 1460, y di Duccio sólo llegó a vaciar parte del mármol, pero de tal modo que dejó la piedra casi inservible. Por ello, aquel mármol se dejó abandonado y estuvo durante tantos años oculto.

David Miguel Angel vista completaEl cambio de siglo trajo nuevas ideas, como la de afrontar de nuevo el proyecto pero dedicándolo a David. Se ofreció la obra, y tres artistas se presentaron voluntarios: Andrea Sansovino, Leonardo da Vinci y Miguel Angel Buonarroti. El primero quedó descartado rápido, y la elección quedó entre los dos últimos. Leonardo acababa de esculpir un caballo de terracota inmenso para los Sforza de Milán, que desgraciadamente había sido destruido por las tropas francesas. Miguel Angel venía de esculpir la soberbia Pietà en Roma.

Lo que decantó la elección fue la seguridad dada por Miguel Angel de que con el bloque de mármol que le pusieron en las manos sería capaz de construir aquella colosal estatua, sin necesidad de más piedras, y, además, hacerlo “ex uno lapide“, o sea, de una sóla pieza, estilo que estaba considerado como sólo propio para obras maestras.

La obra comenzó el 13 de septiembre de 1501. En el más absoluto de los secretos Miguel Angel se encerró con su obra, y sólo el 23 de junio de 1503 dejó ver algo de ella a los ciudadanos. En mayo de 1504, Miguel Angel acabó la que es considerada como la escultura más bella y perfecta del Mundo.

Pero su Historia no acabó ahí, porque el detalle de su localización ya fue motivo de controversia. Inicialmente, la idea era colocarlo en la catedral apoyada en un contrafuerte, pero entonces se perdía la visión trasera de la estatua, y entre ello, la visión de la honda que iba a la espalda. En enero de 1504, 32 artistas y ciudadanos de renombre de la ciudad de Florencia se reunieron para buscarle emplazamiento. Se decidió que sería en la Piazza de la Signora. Pero la controversia no se quedó ahí, pues aquella mirada amenazante de la estatua; aquellos ojos que parecían cobrar vida en el mármol eran una cuestión políticamente crucial.

Si la ponían mirando hacia Pisa, significaría el deseo de Florencia de reconquistar Pisa, una ciudad que había sido ya florentina. Si se ponía mirando hacia Roma, parecería una mirada de despecho hacia un lugar donde el papa Alejandro VI había cobijado a los Medici que habían sido expulsados de la ciudad por el gobierno florentino. Finalmente, sin embargo, se escogió esta última, y fue tal el rechazo que tuvo entre el pueblo llano que en los cuatro días que duró el traslado del David desde el taller a su lugar de emplazamiento, fue apedreado.

Javier Gómez

http://sobrehistoria.com

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