Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 28/03/09

Este artículo que reproducimos aquí fue escrito por el escritor y periodista Mariano José de Larra, del cual celebramos ahora el bicentenario de su nacimiento, en el año 1833 aunque parece haber sido escrito ayer.

Gran persona debió de ser el primero que llamó pecado mortal a la pereza. Nosotros, que ya en uno de nuestros artículos anteriores estuvimos más serios de lo que nunca nos habíamos propuesto, no entraremos ahora en largas y profundas investigaciones acerca de la historia de este pecado, por más que conozcamos que hay pecados que pican en historia, y que la historia de los pecados sería un tanto cuanto divertida. Convengamos solamente en que esta institución ha cerrado y cerrará las puertas del cielo a más de un cristiano.

Estas reflexiones hacía yo casualmente no hace muchos días, cuando se presentó en mi casa un extranjero de estos que, en buena o en mala parte, han de tener siempre de nuestro país una idea exagerada e hiperbólica; de éstos que, o creen que los hombres aquí son todavía los espléndidos, francos, generosos y caballerescos seres de hace dos siglos, o que son aún las tribus nómadas del otro lado del Atlante: en el primer caso vienen imaginando que nuestro carácter se conserva tan intacto como [nuestras ruinas] nuestra ruina; en el segundo vienen temblando por esos caminos, y preguntan si son los ladrones que los han de despojar los individuos de algún cuerpo de guardia establecido precisamente para defenderlos de los azares de un camino, comunes a todos los países.

Verdad es que nuestro país no es de aquellos que se conocen a primera ni a segunda vista, y si no temiéramos que nos llamasen atrevidos, lo [comparáramos] compararíamos de buena gana a esos juegos de manos sorprendentes e inescrutables para el que ignora su artificio, que estribando en una grandísima bagatela, suelen después de sabidos dejar asombrado de su poca perspicacia al mismo que se devanó los sesos por buscarles causas extrañas. Muchas veces la falta de una causa determinante en las cosas nos hace creer que debe de haberlas profundas para mantenerlas al abrigo de nuestra penetración. Tal es el orgullo del hombre, que más quiere declarar en alta voz que las cosas son incomprensibles cuando no las comprende él, que confesar que el ignorarlas puede depender de su torpeza.

Esto no obstante, como quiera que entre nosotros mismos se hallen muchos en esta ignorancia de los verdaderos resortes que nos mueven, no tendremos derecho para extrañar que los extranjeros no los puedan tan fácilmente penetrar.

Un extranjero de éstos fué el que se presentó en mi casa, provisto de competentes cartas de recomendación para mi persona. Asuntos intrincados de familia, reclamaciones futuras, y aun proyectos vastos concebidos en París de invertir aquí sus cuantiosos caudales en tal cual especulación industrial o mercantil, eran los motivos que a nuestra patria le conducían.

Acostumbrado a la actividad en que viven nuestros vecinos, me aseguró formalmente que pensaba permanecer aquí muy poco tiempo, sobre todo si no encontraba pronto objeto seguro en que invertir su capital. Parecióme el extranjero digno de alguna consideración, trabé presto amistad con él, y lleno de lástima traté de persuadirle a que se volviese a su casa cuanto antes, siempre que seriamente trajese otro fin que no fuese el de pasearse. Admiróle la proposición, y fué preciso explicarme más claro. (más…)

Read Full Post »

por rxna

Según el diccionario de la R.A.E.:

sinestesia.

(De sin- y el gr. αἴσθησις, sensación).

 

1. f. Biol. Sensación secundaria o asociada que se produce en una parte del cuerpo a consecuencia de un estímulo aplicado en otra parte de él.

2. f. Psicol. Imagen o sensación subjetiva, propia de un sentido, determinada por otra sensación que afecta a un sentido diferente.

3. f. Ret. Tropo que consiste en unir dos imágenes o sensaciones procedentes de diferentes dominios sensoriales. Soledad sonora. Verde chillón.

A causa de la sinestesia algunas personas son capaces de saborear las palabras, las formas o las texturas, ver la música de colores. Algunos sinestésicos perciben lo meses, o los días, como colores.

Al parecer es un fenómeno muy poco común y normalmente estas personas no saben que son sinestésicas puesto que lo que perciben lo hacen con total normalidad, esa es su realidad.

 No está muy claro si esto es un don o por el contrario es una desventaja. Lo que si parece estar claro, según estudios, es que la sinestesia está estrechamente relacionada con los procesos creativos, y las metáforas.  Personajes como Charles Baudelaire, Nicolai Rimsky-Korsakov, Vladimir Nabokov y Marcel Proust poseían esta facultad. Y a su vez se da con mucha frecuencia en los autistas.

La sinestesia también es un efecto de algunas drogas psicodélicas: LSD, mescalina y hongos alucinógenos.

boobakiki

Esta imagen se usa en un test para demostrar que el ser humano no asigna los sonidos a los objetos arbitrariamente. El test es el siguiente: imagine que una tribu remota llama a una de estas dos formas Booba y a la otra Kiki.  Piense en el nombre que la daría a cada una de ellas. La respuesta aquí.

Este enlace deriva a un documental que trata este tema: Flipar en colores.

Para saber más sobre este tema, también podeis visitar esta página de la Universidad de Granada.  

 

 

 

 

 

Read Full Post »