Por Escribiente
Cioran fue hijo de un sacerdote ortodoxo. Asistió a la Universidad de Bucarest, donde en 1928 conoció a Eugène Ionesco y a Mircea Eliade. Formó parte de la Guardia de Hierro, organización fascista, hasta los primeros años de la Segunda Guerra Mundial. Más tarde, expresará su pesar y arrepentimiento por su colaboración. Esta época podría haber marcado fuertemente el pesimismo que caracteriza sus obras, según algunos críticos.
Otro hecho que le pudo haber marcado es que en 1935 su madre le dijo que si hubiera sabido que iba a ser tan infeliz hubiera abortado. “Soy sólo un accidente. ¿Por qué debo tomarme en serio?
De todas formas, el pesimismo de Cioran es más complejo. Es un sentimiento presente en aquellos que observan el abismo y tienen que seguir existiendo con el trágico conocimiento que han descubierto. Por ello no es fácilmente explicable por estos hechos simples.
En 1937 continuaba sus estudios en el Instituto Francés en París, donde vivió la mayor parte del resto de su vida. “No tengo nacionalidad, el mejor status posible para un intelectual”.
Sus primeros trabajos se publicaron en rumano, pero posteriormente escribiría exclusivamente en francés. Su estilo se basa en afirmaciones cortas y aforismos, fuertemente influidos por Nietzsche y el pesimismo de Schopenhauer o Philipp Mainländer.
“Del inconveniente de haber nacido“, es un libro de aforismos sobre el nacimiento, la nada, la muerte y la reencarnación.

Manuscrito de “Del inconveniente de haber nacido”, 1973. [Vía: elortiba.org]
El pensamiento de Cioran no es fácil de reducir, de trasladar en palabras, su lectura se convierte en una experiencia personal. De él dicen algunos críticos que no es un verdadero filósofo, tal vez encaje mejor su trabajo en la definición de ensayista. Aunque en el prefacio al Ensayo sobre Cioran de Fernando Savater, se refiere a un mendigo que le hacía preguntas sobre Dios, sobre la materia, como el mayor filósofo de París. Savater, en su libro, subraya lo fácil que es citar a Cioran, cierto es más fácil citarlo que intentar resumirlo:
La única, la verdadera mala suerte: nacer.
No me perdono el haber nacido. Es como si, al insinuarme en este mundo, hubiese profanado un misterio, cometido una falta de gravedad sin nombre.
No haber nacido, de sólo pensarlo, ¡qué felicidad, qué libertad, qué espacio!
Fuente: Wikipedia
Una buena forma para introducirse en el pensamiento de Cioran es la lectura del libro de Fernando Savater (que tradujo y promovió su obra en España) ”Ensayo sobre Cioran“, comentado anteriormente. Se trata de una parte de la tesis doctoral que presentó (que necesitó de una carta de presentación del propio Cioran para certificar su existencia porque se había filtrado que era un heterónimo de Savater que iba a usar para ridiculizar al tribunal), que incorpora además ”Cioran: el último dandy”, una entrevista realizada por Savater a Cioran, cuando estaba a punto de cumplir los ochenta años, en París, en 1990.
También hay una reseña del libro “Del inconveniente de haber nacido” en solodelibros, por parte del Sr. Molina, habitual de Bibliocriptana.
Cioran ha sido un estilista tan brillante que, tratándose de lectores exquisitos, podría convencer a los más optimistas…